Hoy os traigo otro juego de Mago vs Mago, o más bien de Mech vs Mech, con un emocionante sistema de juego simultaneo, rápido, sencillo y efectivo.
Crical
Mass, como es la moda, se vende como un juego de 2 a 4 jugadores, pero como
realmente funciona es cara a cara. Los cuatro Mechs se venden en dos cajas
separadas, totalmente intercambiables y compatibles, cada una de las cuales
contiene todo lo necesario para jugar, pero nada repetido en caso de que
compres ambas.
En
cada partida eliges un Mech, con su tablero y su pequeño mazo de cartas que
puedes personalizar con cuatro cartas adicionales de un amplísimo repertorio.
Con tu mazo de 12 cartas listo, colocas las de nivel 2 y 3 en la pila de Desactivadas y el resto en tu mano.
En
cada turno, los jugadores seleccionan una carta y la revelan de forma simultánea.
Puedes jugar habilidades especiales, como Recargar, que te permite devolver
cartas usadas a la mano, o Activar, que permite coger cartas de nivel 2 o 3 de
la pila de Desactivadas; cartas defensivas como Esquivar o Bloquear; accesorios,
que otorgan habilidades pasivas; o armas.
Después,
las dos cartas se resuelven empezando por la que tenga mayor velocidad (número
verde), con la particularidad de que, si un ataque consigue impactar,
interrumpe la carta del contrario.
Una
vez que causas daño, puedes eliminar cubitos metálicos del tablero de tu rival
o destruir sus accesorios. Cuando todos los cubos de un componente son
destruidos, el Mech sufre un daño crítico indicado en el tablero, y si sus
cuatro componentes son destruidos, pierde la partida.
Por
último, las cartas usadas van a la pila de Recarga.
La gracia del juego consiste en tratar de adivinar qué va a jugar tu rival,
encontrado el mejor momento para jugar tus cartas defensivas o tus habilidades
más lentas, y cuándo golpear con tus ataques rápidos para interrumpir su
jugada. Con un mazo de doce cartas, de las cuales la mitad empiezan
desactivadas, y la pila de cartas usada siendo información pública, acabas
sabiendo muy bien qué y qué no tiene en la mano tu oponente.
Incluso
con sólo una de las dos cajas, el juego ofrece muchísima rejugabilidad: Todos
los Mech tienen una carta de Activar, una de Esquivar, y una de Recargar, pero
a partir de ahí, tanto los mazos, como las habilidades especiales de cada Mech
son radicalmente distintos.
Además,
gracias a las cuatro cartas de personalización que añades cada partida no estás
obligado a jugar el mismo Mech siempre de la misma forma. ¿Tu Mech es
defensivo? Personaliza el mazo con cuatro cañones enormes para sorprender a tu
rival. La variedad de cartas y habilidades que puedes encontrar en el mazo de
personalización es asombrosa para un juego de este tamaño, y si no quieres
comerte la cabeza, todos los Mech vienen con un set de recomendaciones en la
parte posterior del tablero.
Los
componentes son el punto flojo del juego. Los tableros, con los huecos para los
cubos y toda la información por adelante y por atrás son geniales, aunque uno de ellos me vino algo despegado en una esquina. El problema
son las cartas: Tienen un aspecto muy áspero y en mi caso, en ambas cajas, varias de ellas
vinieron pegadas entre sí, lo que ha dejado marcas en ambas caras.
Además,
aunque no hay mucho que leer y las cartas que sí tienen parrafadas son Activar
y Recargar, y te las acabas sabiendo de memoria, el color y tamaño de texto
elegido se lee muy mal contra el fondo oscuro.
El manual, aunque explica muy bien como jugar, tiene algunas erratas flagrantes. Por suerte, viene con un vídeo que te enseña a jugar sin leer una línea.
El manual, aunque explica muy bien como jugar, tiene algunas erratas flagrantes. Por suerte, viene con un vídeo que te enseña a jugar sin leer una línea.
En resumen, un juego rápido y emocionante de adivinar y anticipar las jugadas de
tu oponente, con mucha variedad y una temática que no suele verse en este
tamaño. No va a revolucionar tu sesión de juegos, pero definitivamente merece
la pena probarlo.
Y
vosotros, ¿qué opináis? Dejadme un comentario con vuestras impresiones.
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