Igual este libro es demasiado avanzado para mi limitado entendimiento, pero sinceramente, no entiendo sus laureles. No me entendáis mal, es un western donde todos son malos, no hay ni rastro de virtud y al final muere hasta el apuntador. P ara quien vaya buscando tiroteos y dosis gratuitas de crueldad y violencia, el libro cumple con lo prometido. Pero tampoco me ha dejado mayor poso que ese. La trama sigue a un grupo de cazadores de cabelleras que empiezan masacrando indios, luego se ponen a matar a los mejicanos que les contrataron para matar a los indios, luego a americanos que emigran a California y, al final, acaban matándose entre ellos. ¿Por qué? Porque son malos, obviamente. Hay un “protagonista”, por llamarlo de algún modo, cuyo nombre ni siquiera conocemos, que es el único que conserva algo de compasión —en el país de los ciegos el tuerto es el rey, supongo—, pero apenas habla, hay escenas enteras en las que ni interviene y, realmente actúa más como esp...