Las antologías son algo sobre lo que siempre me ha costado formar una opinión sólida. Es inevitable que haya historias mejores e historias peores, o que conecten más o menos contigo, y algo aparentemente tan trivial como el orden de los relatos puede tener un impacto sustancial en la experiencia de lectura. En este caso la valoración es doblemente difícil por lo dispar de la colección. Por un lado, encontramos relatos cortos —en torno a cincuenta páginas— que ya habían sido publicados por separado: Instantánea , Estado Perfecto , La defensa del Elíseo , Primogénito y Mitosis . Por otro, hay piezas muy breves y experimentales, de apenas una docena de páginas. Y, finalmente, una noveletta inédita de unas ciento cincuenta páginas. De los relatos cortos, ya los había leído todos y en general no ha cambiado mucho mi opinión; podéis encontrar por ahí mis reseñas. Premisas originales, creatividad e historias entretenidas, con el valor añadido de que ahora son mucho más accesibles, algunos in...