Es una auténtica pena que esta antología solo esté disponible en audiolibro y que, además, no se haya traducido, porque eso va a hacer que muchos lectores se la pierdan cuando realmente merece la pena. Son historias muy cortas —apenas diez minutos de audio cada una—, agudas, divertidas, repletas de ideas brillantes y con giros narrativos magistralmente ejecutados. De los que te dejan atónito, o te sacan una sonrisa. Tiene bastante variedad, desde lo más cotidiano hasta la ciencia ficción más imaginativa. Y, lo que es mejor, es una colección en la que, a diferencia de otras antologías, no tengo la impresión de que haya ningún relato de relleno. Me han gustado todos, del primero al último. Ninguno te deja colgando y con ganas de más, esa sensación agridulce de idea desaprovechada que te habría gustado ver en una obra más larga. Al contrario: son historias tan buenas y tan breves, con finales tan redondos y satisfactorios, que, tan pronto terminas una, estás deseando ver cómo te sorp...