Tiro la toalla con este libro. He leído las primeras cuatrocientas páginas y también las cien últimas, a ver si las distintas tramas acabaran yendo a algún sitio o llegaban a confluir entre sí. No ocurre ninguna de las dos cosas. El libro es, básicamente, una colección de historias mínimamente interconectadas que sirven como excusa para retratar la Escocia de la segunda mitad del siglo XX, con cierto foco en el movimiento nacionalista. Y no desde la perspectiva de líderes o figuras clave, sino desde los ojos de gente corriente. La idea, sobre el papel, es interesante, al estilo de Cuéntame . Los personajes y las situaciones que plantea tampoco están mal. El problema es que las historias son poco más que viñetas inconclusas: empiezan, insinúan algo y terminan sin llegar a ninguna parte. Además, la conexión entre ellas es tangencial, a lo sumo : que si el tío de este protagonista resulta que era el ex del protagonista de la anterior, y el vecino de este era el vagabundo q...