Mañana Azul es más de lo mismo que ya encontramos en Hijo Dorado: mismas temáticas y situaciones. El mismo estilo. La misma tensión. No hay cambio de paradigma, como ocurría entre la primera y segunda novela. Pero si os estáis planteando leer este tercer libro, seguramente sea porque disfrutasteis los anteriores, y dejadme que os diga, las cincuenta últimas páginas de este libro son de las que dejan sin aliento.
La trama parecía divagar un poco en los compases iniciales, con los personajes abordando una serie de "misiones secundarias", por así decirlo. La historia se expandía en ambición: nuevos personajes, planetas, localizaciones… pero aún le faltaba afinar el tiro. Ahora, una vez Darrow se pone al mando y pisa el acelerador, es adrenalina pura hasta el final.
Y menudo final. Los giros, la brutalidad de lo que ocurre... no quiero revelar nada, pero ejecutar algo así, en un libro en primera persona, es impresionante. De los que invitan a contemplar el infinito durante unos minutos, antes de poder seguir con tu día. Sinceramente, no sé cómo Brown va a superar esto en los cuatro libros que restan de saga. Podría haber cerrado aquí la trilogía, y habría sido un final redondo.
Pero lo mejor es la combinación de prefiguración y justicia poética. Todos los elementos que conforman el gran final ya habían sido introducidos antes, en uno u otro libro, y confluyen aquí en una tormenta perfecta.
Además, la temática del sacrificio, y el concepto del héroe innoble que debe que mancharse las manos y cometer actos terribles para alzarse victorioso, permea la novela, cargándola de grises y matices. Y en el ojo de este huracán, el libro encuentra espacio para pequeños momentos de calma, escenas íntimas entre personajes rotos por dentro y amigos convertidos en enemigos, que le aportan una mayor carga emocional a este tercer y último acto.
Vamos, que me ha encantado. Estoy deseando echar mano a Oro y Ceniza. No sé adónde va a ir la saga desde aquí, ni cómo voy a recuperarme de este final, o cómo el autor va a poder superarlo y seguir expandiendo la trama. Pero que cuente conmigo, porque con el lanzamiento del séptimo y último libro de la saga este verano, 2026 va a ser, sin duda, el año de Pierce Brown. Pienso leérmelos todos.

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