Cuatro historias cortas de personajes que me encantan, en un mundo que me encanta, pero a las que sinceramente no veo necesidad, ni propósito. No aportan nada nuevo a la saga. No recontextualizan información conocida, no dan respuesta a cabos sueltos, nada... Y si no has leído los otros libros, como historias independientes, les falta contexto como para poder llegar a poder entenderlas, y empaque para tener valor por sí mismas. Muchas de ellas ni siquiera llegan a ser realmente historias, con su presentación, su nudo y su desenlace, sino viñetas, escenas de un instante de la vida de esos personajes. Las dos primeras historias, protagonizadas por Mada y Lan, en realidad forman un dúo que nos cuenta cómo Anden fue adoptado por el clan, pero lo cierto es que no cuentan nada que no supiéramos. La tercera, de la primera cita de Hilo y Wen es bastante tierna, pero tampoco aporta nada más. Cuando ya has visto a la pareja en sus mejores y peores momentos, leer sobre el primer beso e...